¿Quién fue Gustavo Díaz Ordaz y por qué en Puebla quieren quitar su nombre de las escuelas?

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-El político poblano Gustavo Díaz Ordaz ocupó la presidencia del país desde 1964 hasta 1970

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El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, ha emitido una propuesta que consiste en quitarle el nombre del expresidente de la República Mexicana, Gustavo Díaz Ordaz, a todas las escuelas que se encuentran en la entidad.

El mandatario estatal compartió el interés de implementar esta modificación en el marco del 57 aniversario de la matanza de Tlatelolco, que se conmemoró este jueves 2 de octubre para recordar la represión estudiantil que se registró en el año 1968.
Sostuvo que al eliminar el nombre de Díaz Ordaz se busca preservar la memoria de las personas que fueron asesinadas en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México, que en su mayoría eran estudiantes.
Aun así, Armenta destacó que no será un cambio inmediato ni unilateral, ya que se llevará a cabo en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y con la participación de la ciudadanía, para que la sociedad decida si acepta la modificación o no.

¿Quién fue Gustavo Díaz Ordaz?
Fue un político mexicano originario del estado de Puebla que ocupó la presidencia del país desde 1964 hasta 1970, además, tuvo distintos cargos en el gobierno, y su nombre ha estado estrechamente vinculado a la Matanza de Tlatelolco.

Nació el 12 de marzo de 1911 en la localidad de San Andrés Chalchicomula, que hoy se conoce como Ciudad Serdán; fue hijo de un importante político que tuvo una gran influencia durante la gestión de Porfirio Díaz.

Díaz Ordaz estudió en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca; mientras que obtuvo el título de abogado en 1937 por el Colegio del Estado, que actualmente es la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), afirmó el Gobierno de México.
Se convirtió en presidente de México con el 88.81 por ciento de las preferencias electorales. / Foto: Gobierno de México
Su carrera política inició en la entidad poblana, en donde tuvo sus primeros empleos dentro de la función pública; uno de sus cargos más recordados fue el de secretario particular del gobernador Maximino Ávila Camacho.

Con el paso de los años su trayectoria en este rubro se consolidó, pues fue diputado federal, senador y representante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y como su abanderado se convirtió en presidente de México con el 88.81 por ciento de las preferencias electorales. Estas son algunas de sus acciones más relevantes:

Quitó concesiones para explorar petróleo y fijó que el mar mexicano abarcara 12 millas.

También impulsó que la ciudadanía se obtuviera desde los 18 años y dio más apoyo a partidos de oposición.

Repartió millones de hectáreas de tierra a campesinos y creó nuevos centros de población, con eso la agricultura creció y el valor de las cosechas aumentó más de un 30 por ciento.

Se impulsó la minería con nuevas empresas como la Siderúrgica Lázaro Cárdenas y el Instituto Mexicano del Petróleo.

Más de 2.5 millones de familias recibieron electricidad y se inauguraron plantas en varias ciudades, además, se creó un fondo para mejorar el turismo y atraer visitantes.

Se construyeron la presa de la Amistad, la Torre de Telecomunicaciones y el drenaje profundo en la capital. Además, levantó escuelas, hospitales, viviendas y la primera línea del Metro.

Para los Juegos Olímpicos de 1968 mandó edificar la Villa Olímpica, el Palacio de los Deportes y la Alberca Olímpica. Con estas obras modernizó la infraestructura deportiva de México.
La Masacre de Tlatelolco ocurrió durante la administración de Gustavo Díaz Ordaz, quien temía que las protestas afectaran la imagen del país, pues México estaba a punto de inaugurar los Juegos Olímpicos y él quería mostrar estabilidad, así lo indicó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Días antes, ya había dado señales de intolerancia frente al movimiento estudiantil, por ejemplo, en su informe de gobierno de 1968 pronunció la frase: “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados, pero todo tiene un límite”.

El 2 de octubre, varios hombres armados rodearon la plaza de Tlatelolco, al caer la tarde comenzaron los disparos contra la multitud, lo que dejó a más de 300 muertos, según cifras oficiales, así como varios heridos y otros jóvenes más encarcelados.

A Díaz Ordaz se le señaló por este suceso porque fue él quien autorizó la presencia del Ejército y la respuesta armada, aunque nunca admitió haber dado la orden directa de disparar, su papel como jefe del Estado lo convirtió en el principal responsable, sostuvo la CNDH.
Además del Ejército Mexicano, el ataque estuvo encabezado por el grupo paramilitar Batallón Olimpia, identificados por llevar un guante blanco y aunque el entonces presidente negó su participación, las investigaciones realizadas con el paso de los años, lo han desmentido.
La matanza destruyó la imagen de su gobierno y dejó al descubierto su postura sobre estos movimientos; aun así, los Juegos Olímpicos se realizaron con normalidad, lo que más tarde generó una gran indignación entre la sociedad mexicana.
El primero de diciembre de 1970, entregó la presidencia de la República a Luis Echeverría Álvarez; mientras que falleció a causa de cáncer de colon el 15 de julio de 1979 en la Ciudad de México, sin lamentar lo ocurrido en 1968.